EL USO ADECUADO DE LAS TIC Y EL CUIDADO DE SÍ
Dentro del artículo Las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) y la brecha digital: su impacto en la sociedad de México, se aborda como tema central la brecha digital y cognitiva dentro de la Sociedad del Conocimiento, se hace referencia a cómo éstas se manifiestan a nivel internacional, regional y personal en formas claras de exclusión y desigualdad. En esta ocasión me referiré a la tipología que de brecha digital realiza la Unión Internacional de Telecomunicaciones,y que se expresa también en dicho artículo.
Tipos de brechas digitales
Dentro del artículo se establece que las políticas de desarrollo que se han dictado para erradicar la brecha digital se han centrado en la cuestión del acceso, en lo relacionado a la infraestructura y conectividad; dejando olvidada la dimensión de uso y, la que me interesa retomar: calidad de uso. Desde mi perspectiva, en la actualidad, el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se torna cada vez más necesario, sin embargo, la función de éstas no debe quedar reducida al aspecto instrumental; su labor va más allá, consiste en saber para qué, cómo y en qué momento; para quién y en qué contexto. Me gustaría abordar el tema no desde la viabilidad de las TIC en cuanto al uso (saber hacer); me gustaría hacerlo en lo que refiere a la racionalidad de ese uso. Más allá de los aspectos didácticos y pedagógicos vinculados con el empleo de estas tecnologías, me interesa enfatizar en las consecuencias de su consumo, en particular, en las repercusiones del uso de los equipos de cómputo. Si bien el texto al que hago referencia en líneas anteriores centra su análisis y crítica en las dos primeras dimensiones (acceso y uso), yo quisiera centrar el mío en lo relacionado a la calidad de dicho uso, porque considero que éste elemento no nada más conlleva a repercusiones del tipo educativas, en cuestiones de salud, la falta de interés está generando otro tipo de problemas. Trataré de explicarme a continuación.
La educación a distancia ha experimentado un crecimiento considerable en los últimos años, instituciones de gran prestigio han logrado consolidar con calidad a dicha modalidad. Se aprecian experiencias que evidencian éxitos, pero también asuntos que aún es necesario analizar, de ahí que muchos especialistas se den a la tarea de realizar investigaciones documentales y prácticas sobre aspectos relacionados con el tema. Desde mi postura, éstas investigaciones han estado supeditadas, como lo mencioné anteriormente, a aspectos de cobertura, gestión y hasta pedagógicos, pero no a las implicaciones que, en términos de salud, están teniendo los individuos que adscritos a esta modalidad utilizan las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Incluso dentro de los mismos cursos, asignaturas o talleres que se imparten, la importancia recae en el contenido, se buscan los mejores medios para trasmitirlo y actividades innovadoras que permitan retenerlo; lo cual no está mal, es un hecho que el objetivo primordial en cualquier modalidad educativa sea el aprender, sin embargo, se hace hincapié en ello y se olvida o hace a un lado el cómo se está llevando a cabo o a costa de qué.
Con lo anterior, intento enfatizar en las consecuencias del consumo inapropiado de las TIC, en particular, en las repercusiones del uso incorrecto de los equipos de cómputo. La mayoría de los usuarios utilizamos estos medios sin darnos cuenta del daño que hacemos a nuestro cuerpo por mantener una postura inadecuada al sentarnos frente a la computadora y por pasar horas y horas bajo esta, nos centramos en lo que hay frente al monitor, pero no en lo que hay detrás de éste: NOSOTROS.
Existe en la actualidad enfermedades relacionadas con el uso inadecuado y desmedido de algunos recursos, en el caso de la computadora se tienen documentadas las siguientes: Síndrome del Tunel Carpiano, bursitis, epicondilitis, tendonitis, por mencionar algunas. Estas enfermedades afectan zonas como el cuello, columna, hombros, codos, antebrazos, muñecas o dedos y sólo pueden reflejarse en nuestro cuerpo, en ocasiones de manera evidente y en otras no tanto, de tal forma que no es posible darse cuenta hasta que la enfermedad está presente.
El panorama puede revertirse con información que prevenga y permita planear e incorporar racionalmente las TIC; con medidas de acción que contrarresten e impidan enfermedades irreversibles, tales como la atrofia o el padecimiento de alguna de las partes del cuerpo, sea por el uso prolongado y sin descanso del recurso o, por una postura inadecuada ejercida durante su uso.
El objetivo de este blog es difundir información que permita llevar a cabo acciones para el cuidado de nuestro cuerpo. En esta primera entrada mi interés es sólo presentar la problemática y dejar evidenciado, con el siguiente video, lo que más adelante estaré presentando.
La educación a distancia ha experimentado un crecimiento considerable en los últimos años, instituciones de gran prestigio han logrado consolidar con calidad a dicha modalidad. Se aprecian experiencias que evidencian éxitos, pero también asuntos que aún es necesario analizar, de ahí que muchos especialistas se den a la tarea de realizar investigaciones documentales y prácticas sobre aspectos relacionados con el tema. Desde mi postura, éstas investigaciones han estado supeditadas, como lo mencioné anteriormente, a aspectos de cobertura, gestión y hasta pedagógicos, pero no a las implicaciones que, en términos de salud, están teniendo los individuos que adscritos a esta modalidad utilizan las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Incluso dentro de los mismos cursos, asignaturas o talleres que se imparten, la importancia recae en el contenido, se buscan los mejores medios para trasmitirlo y actividades innovadoras que permitan retenerlo; lo cual no está mal, es un hecho que el objetivo primordial en cualquier modalidad educativa sea el aprender, sin embargo, se hace hincapié en ello y se olvida o hace a un lado el cómo se está llevando a cabo o a costa de qué.
Con lo anterior, intento enfatizar en las consecuencias del consumo inapropiado de las TIC, en particular, en las repercusiones del uso incorrecto de los equipos de cómputo. La mayoría de los usuarios utilizamos estos medios sin darnos cuenta del daño que hacemos a nuestro cuerpo por mantener una postura inadecuada al sentarnos frente a la computadora y por pasar horas y horas bajo esta, nos centramos en lo que hay frente al monitor, pero no en lo que hay detrás de éste: NOSOTROS.
Existe en la actualidad enfermedades relacionadas con el uso inadecuado y desmedido de algunos recursos, en el caso de la computadora se tienen documentadas las siguientes: Síndrome del Tunel Carpiano, bursitis, epicondilitis, tendonitis, por mencionar algunas. Estas enfermedades afectan zonas como el cuello, columna, hombros, codos, antebrazos, muñecas o dedos y sólo pueden reflejarse en nuestro cuerpo, en ocasiones de manera evidente y en otras no tanto, de tal forma que no es posible darse cuenta hasta que la enfermedad está presente.
El panorama puede revertirse con información que prevenga y permita planear e incorporar racionalmente las TIC; con medidas de acción que contrarresten e impidan enfermedades irreversibles, tales como la atrofia o el padecimiento de alguna de las partes del cuerpo, sea por el uso prolongado y sin descanso del recurso o, por una postura inadecuada ejercida durante su uso.
El objetivo de este blog es difundir información que permita llevar a cabo acciones para el cuidado de nuestro cuerpo. En esta primera entrada mi interés es sólo presentar la problemática y dejar evidenciado, con el siguiente video, lo que más adelante estaré presentando.
